Relación Mente – Cuerpo.

Por: Mónica Velázquez Rodríguez.
Alguna vez habías escuchado que cuando estas triste o deprimido es cuando es mas probable que te enfermes? Pues esto es cierto. En muchas ocasiones la enfermedad física es el resultado de un desequilibrio emocional que persiste a través del tiempo.
Las emociones y sentimientos negativos que no se pueden exteriorizar se manifiestan orgánicamente. A esto se le conoce como “enfermedades psicosomáticas, estas tienen su origen en un conflicto psicológico que se expresa a través de un síntoma físico.
Respecto a las enfermedades o trastornos psicosomáticos existen muchas controversias a nivel científico, pero cada vez más la medicina está tomando al individuo como un todo y comprendiendo que la mente y el cuerpo no son cosas separadas sino que forman una unidad.
Por supuesto, existen diferencias individuales en el modo de enfermar, tanto a nivel psíquico como a nivel físico. Por ejemplo, en algunas personas cuya salud física ha sido muy buena durante toda su vida, el trastorno emocional puede persistir durante mucho tiempo sin llegar a manifestarse de forma clara a nivel físico, aunque su organismo sí estará debilitado, de manera que tendrá mayor facilidad para contraer enfermedades comunes, como la gripe, menor vitalidad, síntomas leves como dolores de cabeza, problemas digestivos u otros, cansancio crónico, etc.
Una persona que sufre Depresión por largo tiempo, tendrá debilitado su sistema inmunológico por lo que su organismo estará vulnerable a cualquier tipo de infección, desde una gripe hasta enfermedades de mayor gravedad. El estrés produce aumento en los niveles de colesterol, hipertensión arterial y hasta puede llegar a causar infartos y hemorragias cerebrales. Las enfermedades psicosomáticas se manifiestan en el aparato digestivo como gastritis, úlceras, diarreas y colon irritable, entre otras. En la piel encontramos dermatitis, psoriasis, urticarias, eccemas, caída de cabello. En el aparato respiratorio se pueden manifestar con ataques de asma, bronquitis o tos. A nivel muscular son muy conocidas las contracturas cervicales y los dolores a nivel lumbar provocados por la ansiedad. Son comunes las disfunciones sexuales de origen psicológico y las alteraciones en la menstruación. Un trastorno psicosomático frecuente es el dolor de cabeza ante un problema de difícil solución. Las enfermedades psicosomáticas requieren de terapia psicológica para encontrar el origen del conflicto que causa los síntomas físicos y lograr que el paciente se fortalezca interiormente.
Los tratamientos psicosomáticos pueden incluir hipnosis, desensibilización sistemática, terapia cognitiva, psicoterapia e hipnoterapia ericksoniana entre otras posibilidades.
Un tratamiento psicológico destinado al desarrollo personal ayuda a las personas a conectarse con su verdadera naturaleza, conocer sus verdaderos deseos y necesidades en la vida y tratar de alcanzarlos. De este modo, lograrán un mayor bienestar y equilibrio psicológico que, a su vez, llevará a un mayor bienestar físico y mejorará su salud en general.
Así que ya sabes, muchas veces tu enfermedad se puede derivar de como te encuentras emocionalmente, por ello es importante cuidarte no solo exteriormente, todo empieza desde el interior.








1 comentarios:
que buen artículo, me gustó esta interesante!
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